Sara Flores: Psicoanalista, Mujer de horizontes y Mar

Autor(es): Lilian Ferreyros Kuppers

A Sara le gusta escribir su nombre como Sara M. Flores, sin olvidar la eme de Mercedes, nombre de su abuela y su madre, pero también podría ser perfectamente por Sara Mar. Desde hace varios años, Sarita, como le decimos de cariño, comienza el día cuatro veces por semana sumergiéndose en el mar de Chorrillos. Haga frío o calor, con sus setentitantos años a flote, demuestra ser una experta nadadora que transmite energía natural y empuje para vivir. Una gran dosis de tranquilidad casi oriental, combinada con una amabilidad especial, no impide que Sarita defienda sus ideas con fuerza, convicción y seguridad. Esta personalidad y una buena preparación le permitieron abrir y luego cimentar un lugar importante en la Sociedad Peruana de Psicoanálisis (SPP) y en la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA).

En su larga trayectoria cabe destacar la elaboración del Proyecto para la Formación de Analistas de Niños y Adolescentes en el Perú, que logró llevar a puerto tras años de empeño y trabajo. Desde el 2002 va desarrollando el proyecto, aceptado por el Board de la IPA en Nueva York en 2008. Podemos decir que se trata de un proyecto logrado contra viento y marea, siempre con el ojo bien puesto en la orilla y en el horizonte de un interés por la infancia y por el Psicoanálisis.

Este interés se aprecia ya en sus primeras prácticas como psicóloga en el área de niños del Hospital Psiquiátrico de Larco Herrera, y luego, en los noventas, con visitas a provincias acompañando a Rubén, su querido esposo tempranamente fallecido, para orientar a maestras y evaluar a alumnos de bajos recursos. Esta experiencia en temas de infancia la traslada posteriormente a la universidad, donde se convierte en una de las profesoras expertas en evaluación psicológica de niños de la Facultad de Psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

¿Cuándo surge su interés en el Psicoanálisis? Es Saúl Peña, pionero del Psicoanálisis en el Perú, quien ve «la pasta» de Sara Flores para ser analista y la vincula con la SPP en 1993. A pesar de sus pérdidas familiares durante su formación, sacando fuerzas de flaqueza para sacar adelante a sus cuatro hijos, se titula como psicoanalista en 1999. El trabajo con adultos amplía sus horizontes, pero su interés y dedicación a la Infancia siguen presentes: en el 2000, con el cambio de siglo, es reconocida por la IPA como Analista de Niños y Adolescentes. Al referirse a sí misma, Sarita asegura que siempre fue “pushing y pushing”; nadie lo diría. Es como si diera brazadas con un estilo libre y acertado, tan bien dadas que le permiten avanzar y tener logros que parecen espontáneos y naturales. Sarita hace honor a su apellido, provoca enviarle ramos diarios de felicitación.

Su carrera dentro de la SPP se inicia como presidenta en el período 2004-2006; posteriormente será secretaria científica en tres Juntas Directivas y miembro de la Comisión de Admisión, de la Comisión de Supervisión y del Comité de Ética. Además de ser coordinadora de la Formación de Analistas de Niños y Adolescentes de la SPP, fue en varias oportunidades delegada ante FEPAL de los analistas de Niños y Adolescentes peruanos.

Desde 2005 hasta 2017 ha sido miembro de COCAP (Comité para el Análisis de Niños y Adolescentes de la IPA). En el transcurso de esa pertenencia integró el Comité de Evaluación de COCAP parafuturos programas de formación de Analistas de N y A en Norteamérica y Europa. La requirieron para elaborar el código de Ética para el Análisis de N y A a cargo de Liliana Pauluan (Coordinadora de Latinoamérica) y Marlene Silvera Araujo, de la Soc. Psicoanalítica de Porto Alegre.

Clínicamente, lo que le interesa en la actualidad es la terapia diádica: tiene la mirada y la escucha analítica puesta en los vínculos del niño con sus figuras significativas.

Sarita Flores/mar no se molesta con casi nada, tiene una extraordinaria capacidad para el trabajo y es uno de esos seres humanos suficientemente satisfechos y suficientemente buenos.

Autor (es):

Lilian Ferreyros Kuppers

4 comentarios

  • Muy buena semblanza de Sarita,.la pinta de cuerpo entero, fue mi profesora en la PUCP, la recuerdo como una profesora muy humana, con grandes dosis de paciencia para transmitirnos su sapiencia, siempre sonriente y dulce,aún cuando preguntáramos cosas obvias y sobretodo siempre dispuesta
    a ayudarnos en lo que fuera necesario.

    Responder
  • Una linda semblanza
    Gracias por toda la experiencia y conocimientos compartido en las supervisiones .
    Sarita es un ser un humano que te hace sentir como en casa, por su acogida y cariño 😘

    Responder
  • Es un places saber el tremendo desarrollo que tienes querida Prima …. como siempre inteligente desde tu infancia tienes my gran respeto abrazos y congratulaciones querida prima

    Responder

Responder a Teresa Araujo Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Vuelve al inicio