Hilke Engelbrecht: La primera mujer psicoanalista de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis

Autor(es): Pilar Gavilano – Vicepresidente de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis

Hilke Engelbrecht llegó al Perú desde su nativa Alemania en 1982, convirtiéndose en la primera mujer analista de la SPP. El psicoanálisis estaba en pleno auge en Alemania en los años setenta y los psicoanalistas se calificaban bastante jóvenes. Hilke comenzó su carrera como psiquiatra especializada en psicoterapia y psicoanálisis¸ formándose luego en el Instituto Sigmund Freud de Frankfurt. Migró al Perú por razones familiares y porque la idea de viajar a un país lejano, tan distinto al suyo le pareció una gran aventura. Aquí encontró una Sociedad Peruana de Psicoanálisis bastante joven y aún pequeña: Incluyendo a ella y a su esposo, eran en total diez miembros. Pronto llegaron otros colegas que habían estado formándose en el extranjero, pero ella continuó siendo la única mujer por varios años más. También fue la primera mujer didacta y en tal función que comenzó en 1987, ha sido analista o supervisora de cuarentaiocho de nuestros miembros, así que se puede decir que su legado es amplio y profundo.

A lo largo de los años, ha ocupado muchos cargos institucionales: secretaria científica, vicepresidenta, directora del Instituto y presidenta de la SPP. También ha sido miembro de la Casa de Delegados de la IPA representando a Latinoamérica y vicepresidenta de FEPAL. Recordando todos estos cargos, Hilke se pregunta por qué fue tantas veces requerida para ellos: ¿Fue porque la gente asumía que siendo alemana sería responsable, cumplidora y trabajadora o fue porque era mujer? En cualquier caso, los disfrutó, particularmente la Casa de Delegados que estaba compuesta por nueve colegas de cada una de las tres regiones, quienes se pusieron como tarea la democratización de la IPA que en aquel entonces guardaba aún la estructura rígida y cerrada que había heredado de los tiempos del “Comité Secreto”.

También ayudó a organizar y fue la primera directora del Servicio de Atención Psicoanalítica de nuestra Sociedad (SAP), el servicio a la comunidad que se instaló en 1998 y provee tratamiento psicoanalítico a personas que de otro modo no podrían permitírselo.

Cuando le conté acerca de la iniciativa del Comité de Mujeres y Psicoanálisis (COWAP por sus siglas en inglés) de reconocer a las mujeres que han tenido un rol pionero en la IPA y en sus sociedades componentes, Hilke se puso a reflexionar sobre el significado de la palabra “pionero” y encontró varios: precursor, iniciador, innovador y también la palabra alemana “Vorkämpfer” que contiene la palabra “luchador”. “¿He luchado yo por algo?”, se preguntó y concluyó que sí, que si había luchado por alguna causa, fue por el crecimiento y aceptación del psicoanálisis en el Perú y por la democratización tanto de la IPA como de la SPP. A fines de los noventa, fue parte de un movimiento interno que tuvo que confrontar una muy dura resistencia en el seno de la SPP. Como resultado, el antiguo comité de enseñanza se disolvió y se formó una comisión transitoria que organizó el Instituto con la intención de hacer los procesos de selección y formación de candidatos más transparentes y democráticos. Nuestro Instituto ha continuado desarrollando en esa línea y los resultados están a la vista.

Años después, Hilke formó parte de un grupo de estudios sobre la supervisión, en el que se leía y discutía temas como la supervisión como proceso, la influencia de la contratransferencia del supervisor, el proceso paralelo, etc. y también se hacía supervisión-de-la-supervisión. Fue ésta una actividad muy interesante e importante que duró algunos años pero luego no se ha repetido.

La formación de Hilke en Frankfurt estuvo coloreada por Alfred Lorenzer y Hermann Argelander, teórico el primero, más práctico y clínico el segundo.   Ella trajo a la SPP sus contribuciones sobre la comprensión escénica de la sesión y del proceso analíticos y la importancia fundamental de comprender la primera sesión en esos términos. Hilke también reconoce una fuerte influencia de Winnicott en su manera de pensar y trabajar, así como de Alexander Mitscherlich y Margarete Mitscherlich-Nielsen.

Sus intereses han ido más por el lado de la práctica de la profesión. Ha hecho presentaciones en congresos y ha publicado sobre el proceso de supervisión, el uso de la comprensión escénica en la clínica, la intuición y otros. También ha contribuido con reseñas y traducciones de filósofos y psicoanalistas alemanes como Hermann Angelander y Joachim Rothe, entre otros y ha hecho la traducción castellana del libro de Ilse Grubrich-Simitis   Zurück zu Freud’s Texten (Volviendo a los Textos de Freud) y un resumen traducido de la biografía de Karl Landauer escrita por Roth.

Después de tantos años en el Perú, Hilke se siente como una buena combinación de alemana y peruana, aunque a veces ambas identidades han sido difíciles de integrar. Esto se hizo más evidente durante los años del terrorismo y el conflicto armado. “¿Qué estoy haciendo aquí?”, se preguntó. ¡Ésta no es mi guerra!” Afortunadamente para la SPP, decidió quedarse.

La homenajeamos aquí por su rol en la historia de nuestra Sociedad, por su dedicación generosa, su compromiso, sus enseñanzas y por su amistad.

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